Capítulo 22. El vecino molesto.
―¿Qué? ―gritó Aisha echando humo por las orejas ―¿Cómo es eso de que vives en la casa del frente?
―La compré la semana pasada y me mudé anoche. Quiero estar cerca de mis hijos, te aseguro que no te molestaré, es más puedo serte útil como hoy.
―Eres como un grano en el culo, Thor, no quiero que te acerques a mí, ahora solo lárgate, no quiero volver a verte.
―Hasta mañana, Aisha ―dijo Gabriel con tranquilidad antes de cerrar la puerta.
Aisha le lanzó un zapato que impactó en la puerta.
De inmedia