Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu rostro temeroso me fascinaba así como su titubeante voz – p-pero mi líder el niño e-e-estaba entre los rebeldes, y eso debe s-ser castigado – le dirigí una mirada iracunda y el capto el mensaje – e-esta bien dejare al niño en paz mi ama – soltó su látigo sin dudarlo más
Sonreí un poco – me agrada eso, ahora te pediré cordialmente que lo liberes – solté su muñeca en cuanto di la orden
El solo obedeció y salió del cuarto – jefa tengo trabajo que terminar – se fue corriendo







