Mundo de ficçãoIniciar sessãoÓscar sostuvo con sus grandes manos, las pequeñas de su hija. Su mirada se centró en la dulzura de aquellos ojos color azul, que tanto le recordaban a su esposa. En ese momento todo dejó de existir para él. Siendo sólo ellos; entonces, una oleada de agradables sensaciones lo recorrieron, esparciéndose una magia especial en ese instante y que de manera única ocurría entre un padre y una hija. Su corazón se agitó de al







