Estamos desayunando y salimos a dar un paseo, me siento como si estuviera flotando en vez de caminar, no sé si eso en realidad se puede, en eso llegó Fabián con dos barquillas heladas, estaba demasiado acalorada.
Fabián entrega la barquilla y se sienta al lado de ella, contemplarla y se dice para sí mismo, por qué no la conocí antes, fuera compartido con ella mis mejores años en vez de perder el tiempo con una mujerzuela como Luisana que solo quería era ropa y dinero.
Rouss chasquea los dedos y