"¿Dónde es este lugar?", pregunté.
"Aquí es donde te quedarás por ahora hasta que decidas qué quieres hacer con tu vida".
Quizá fuera una tienda de campaña preparada para los sin techo de la manada. Pero pensar en gente me da escalofríos. Sekani entró en la tienda y yo le seguí. Para mi sorpresa, la encontré vacía. Me invadió una sensación de serenidad cuando se adentró más y levantó una solapa para descubrir a una anciana sentada en un sillón reclinable.
Sekani me cogió de la mano y se acerc