Capítulo 25. Destrozada.
*Dianora*
Yo sabía que había sido demasiado inocente, siempre lo había sido, y aquello más de una cualidad parecía ser una maldición, porque siempre confiaba en personas equivocas que solo me engañaba y se aprovechaban de mí. A veces ser una persona buena te mete más en problemas que ser una ventaja vital, porque la realidad es que el mundo es superficial y cruel. Y si revisaba mi vida, me había pasado lo mismo en varias ocasiones, con mi padre, con Esmeralda y también... con Matteo. Yo por fin