ENFADADO.
Narra Elizabeth.
Disimulé limpiarme la boca con una servilleta desechable para escupir las pastillas sin que Gregory lo notara.
—Amor te dije que más adelante vamos a tener todos los niños que quieras, pero primero debemos de casarnos, me urge que dejes a Edward, hoy mi abuelita cumpleaños y en esa fiesta te presentaré como mi mujer — seguí comiendo con la mirada fija en mi plato.
—Ujum — balbuceé irritada sin creer en sus palabras.
—Elizabeth, amor mírame, no me trates así — dijo agarran