Mundo de ficçãoIniciar sessãoDaniel bajó las escaleras a toda prisa, con una gran sonrisa plasmada en sus labios, eso le recordó lo que tenía que hacer.
— ¿Ya te vas? —preguntó su padrino quién iba saliendo de la sala principal, Daniel llegó hasta a él.
—Sí, lamento no poder quedarme a la invitación de comer con ustedes, —su padrino arrugó su ceño.
— ¿A dónde vas cabrón? ¿Me vas a c







