Salimos y le pone la alarma a su auto, me toma de la mano, un gesto que me sorprende, pero lo permito con total confianza. —Sanaya no te pongas exquisita, por favor! ¡Hoy ya no! —me digo.
Mientras nos dirigíamos a su lugar favorito, me cuenta que su padre ha decidido darle la posta a su hermano sobre la presidencia, parece que al fin lo dejara en paz con la carrera que él quiere. Su madre lo apoya en todo. Con respecto a Winter, pidió una ambulancia, el muy bribón y cobarde.
—¡Oye Dave y por q