Una luna rechazada. Capítulo 42: Decisiones
Alanna.
Ver a Kayn siendo prisionero como alguna vez lo hizo conmigo, me dio cierta satisfacción y paz porque no tendría que preocuparme por él.
¿Tal vez mi madre lo sabía y por eso su consejo?
—Y creíste que te saldrías con la tuya, ¿verdad? —dijo Dorian, con ironía—. No sabes cuántas personas respaldan a Alanna, Kayn.
—Cállate —Escupió a su hermano, cosa que me trajo recuerdos—. ¿Y qué es lo que vas a hacer? ¿Matarme? Porque sería de cobardes hacerlo mientras estoy preso.
—Yo ya cumplí con mi