Caleb.
Me desperté primero que Laia y la vi profundamente dormida. Tenía un poco de jaqueca por haber bebido la noche anterior, pero sabía que ella estaría mucho peor.
No pensé que le afectara tanto el vino y eso que solo bebió unas tres copas. Me levanté y me vestí con lo primero que encontré en el armario. Tenía que salir a ver cómo estaban los demás.
En el camino, me topé con Xavier al cruzar una esquina.
—Caleb, justo iba a buscarte —comentó, aliviado—. Todos los alfas se están preguntando