CAPÍTULO 63: LA TRAMPA
Katherine se observa en el espejo una última vez, ajustándose el tirante del vestido. El rojo intenso resalta contra su piel, y el escote audaz deja poco a la imaginación. Todo tiene que salir perfecto. Su corazón late con fuerza, no solo por el plan que tiene en mente, sino también por la culpa que está sintiendo.
Se sienta en la cama, dejando que la tela fluida del vestido resbale por sus piernas cruzadas. A su lado, la botella de vino y dos copas aguardan como cómplice