CAPÍTULO 113: LA INDEFENSA PALOMA SE REBELA
Katherine mantiene la espalda pegada contra la pared del armario y la pistola firme entre sus manos. No parpadea, ni siquiera respira. Solo espera.
Los pasos de los tipos se escuchan en el pasillo. El rechinar de la puerta del dormitorio eriza su piel. Ya están aquí.
Uno de los tipos entra primero. Con un arma lista escanea la habitación con la mirada. Katherine no le da tiempo de reaccionar.
Aprieta el gatillo. El disparo se escucha suave, ya que el