CAPÍTULO 108: LAS PRUEBAS
Anthony sale del departamento con las manos cerradas en puños, pero no es por el nerviosismo de lo que hará esa noche. No. Su temple es inquebrantable, su mente es un arma afilada, su sangre es hielo corriendo en sus venas. No es la guerra lo que lo inquieta.
Es lo que acaba de decirle a Katherine.
Él, el hombre sin corazón, frío, el que aseguraba que nunca se casaría y mucho menos se enamoraría después de Chiara… había pronunciado esas palabras. Te amo. Y no como una