CAPÍTULO 107: FINALMENTE, LO DICE
—No es falta de fe en ti, es miedo a perderte —sus ojos se nublan de angustia—. ¿No lo entiendes?
Anthony la mira con esa intensidad arrolladora que le roba el aliento, luego, sin previo aviso, se inclina y la besa.
Es un beso suave, pero al mismo tiempo lleno de fuego, de emociones demasiado intensas para ser dichas en palabras.
—No me vas a perder —murmura contra sus labios—. Estás hablando con el cacciatore, no con cualquier novato.
Toma su teléfono y le mue