Emocionado, así está Vik por salir con su mujer y verla sonreír como no lo había hecho desde hace una semana. Le es inevitable no mimarla y acariciar su vientre con insistencia, quiere que todo el mundo se dé cuenta de que ama a su mujer y está loco por el embarazo.
―¡Llegó la que les faltaba! ―Candela entró al restaurante con una enorme sonrisa, no podía creerlo cuando Vikram la llamó diciéndole que su amiga decidió salir de la habitación. ―Ven aquí, condenada. ―Abrazó a su amiga. ―No vuelvas