Tres largas semanas pasaron para Vikram, extraña más que nunca a su mujer y está harta de sobrecargarse de trabajo para mantener la cabeza donde debe estar. Las cenas y reuniones con los demás candidatos no son lo mismo sin su abejita, no importa que lo feliciten porque ella está en el frente ayudando a esas personas y la verdad él también está feliz, pero la quiere a su lado.
Como todos los días, salió de la casa sin desayunar directo a su trabajo, despertar y no ver los preciosos ojos de su