— Volveré pronto—, le dijo a Sophie y le aseguró que ella se sentiría como en casa mientras él no estuviera. —Usa la cocina, mira una película, haz lo que quieras. Sólo tengo que correr a casa de mi abuelo para revisar algunos trámites con él—.
—¿Estás seguro de que no puede esperar? — ella preguntó. Se veía tan hermosa, y casi lo mataba no entrar con ella y ver qué podía pasar, pero tenía que anteponer los negocios.
—Ojalá pudiera—, dijo y la miró fijamente, esperando que ella entendiera las p