Stefan
Escucho las palabras que salen de su boca, pero no soy capaz de procesarlas por completo. Eithan me mira con los ojos muy abiertos y aun jadeante, a la espera de que yo reaccione a lo que me acaba de decir. Sin embargo, ¿cómo espera que le diga algo? ¿Cómo espera si quiera que me mueva? Estoy tan impactado que apenas y puedo respirar sin que me dé un ataque de pánico aquí mismo.
—¡Stefan! ¡Reacciona!
—Ah… e-es… que e-eso… no puede ser —balbuceo como un idiota.
—Mira, no tengo mucho tiem