Stefan
—Ella se fue, se fue —repito luego de la quinta copa de vino y el tercer vaso de ron.
Tyson está a mi lado en el bar y aunque no ha bebido como yo, al menos ha tenido la buena fe de acompañarme.
—Lo lamento tanto señor, pero era lo mejor.
—¡¿Cómo puedes decir que era lo mejor?! Soy un tremendo idiota por haberme enamorado de ella. Esto me pasa por romper mi filosofía con el amor.
—Si ella está esperando un hijo de otro, es porque nunca se enamoró de usted.
—Al menos uno de los siguió el