Lizzie
El mensaje que me envió Stefan no deja de dar vueltas en mi cabeza desde ayer. No le respondí que sí o que no, y él tampoco me volvió a escribir después de eso, sin embargo, el debate mental que se ha formado en mi cabeza no me ha dado descanso. En especial ahora que Irina sabe sobre mi embarazo.
Decidió pasar la noche en mi casa y en la mañana, nos vinimos juntas a la universidad.
—Yo creo que deberías ir a ver qué quiere. Además, él tiene que saber lo de tu embarazo —insiste por enésim