Una risa nerviosa escapa mientras intento procesar lo que está sucediendo. Con temor, dirijo una mirada a Noah, quien parece igualmente sorprendido, pero pronto su rostro se ilumina con una sonrisa tímida y una mirada comprensiva.
— Parece que tenemos un pequeño cambio en el guion aquí — comenta uno de los ejecutivos, luchando por contener la risa.
— Señora Ewing, — interrumpe Taylor, ofreciéndome una mirada alentadora —, fue una excelente manera de intentar calmar a nuestro estimado president