Camila
Desperté sintiendo el calor de su cuerpo, su brazo envolviendo mi cintura y el apenas perceptible sonido de su respiración. Sonreí sintiéndome que al fin estaba teniendo algo de lo mínimo que ansiaba, ya no lo sentía tan distante, anoche noté que sus ojos no eran tan fríos como hace unos días.
El recuerdo de lo que hice ayer me asqueó, buscaba en mi interior el remordimiento que no encontré, me sentía satisfecha y con una carga menos en mis hombros, el alma de mi amiga ya era libre y