Parte 1...
Natalia miró feo a Julio, quien caminaba impaciente.
— ¿Quieres sentarte, por favor? - lo jaló.
— Qué demora. ¿No dijo ella que era rápido?
— Y sí es rápido, Julio - lo pellizcó — ¿Quieres dejarlo?
— Estoy nervioso.
— Yo también - habló en voz baja.
Habían pasado poco más de veinte minutos esperando a que la asistente los llamara a la sala. Natalia había tenido una consulta rápida con un médico de guardia y él le había sacado sangre para el análisis.
Estaba tan nerviosa como él, pero