No lo podía creer, lo que Enrique me había pedido, estaba
llorando de felicidad, estaba dispuesta a salir a delante por Enrique y por
nuestro hijo, el tiempo se paralizó solo estábamos Enrique y yo, no podía pedir
más, es todo lo que quería, siempre había soñado con esto, alguien que me ame
de verdad, y que me pida matrimonio
- Si Enrique, me encantaría ser tu esposa
Acepte, Enrique me tomó de las manos, mientras yo me secaba
las lágrimas, colocó el anillo en mi dedo delicadamente, con una so