Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta: Verdades a medias
Despierto un poco desorientada con un foco de luz acribillando mis ojos. Un constante pitido que marcha al mismo ritmo de mis pulsaciones se escucha de fondo. Miro en derredor intentando ubicarme. Conozco esta habitación.— Hola a ti —Brad Fuller aparece en mi campo de visión—. ¿Cómo te sientes? Y quiero la verdad.— Como si no hubiese descansado en años —lo cual no es del todo incierto, solo un poco exagerado.— ¿Recuerdas lo sucedido?






