Habían transcurrido al menos dos horas desde que Emmett llevaba esperando en el estacionamiento, por más que busco a Selene con la mirada no pudo encontrarla por ningún lado,— Quiero el número de Selene Callen, ahora— dijo él apenas y Masón respondió.
Bajó del auto y camino desesperado de un lugar a otro, en realidad no creía que Selene lo fuera a dejar plantado, pero cada que los minutos pasaban su corazón se comprimía.
Tomó el ascensor privado que iba desde el estacionamiento directo a su ofi