Capítulo 102
Helena
Santiago parecía ser inmune a las groserías de Julieta, eso era el colmo. Me cayó mal que no le dijera nada y que la dejara abandonar la mesa, como si hubiera cometido algo muy gracioso o digno de admirarse.
–Helena, no debiste decir eso. Quedamos en hablar con ella y tú ya estás yéndote muy lejos con eso de la psicóloga infantil. Tenemos que aprender a escuchar a Julieta.
Por supuesto que la íbamos a escuchar, pero no íbamos a aprobar esa clase de comportamiento, nunca jamá