Mundo ficciónIniciar sesión—¿Cómo estás, Esteban? —Hablaba la mujer al otro lado del teléfono.
—Tranquila, mi vida casi ha vuelto a la normalidad, felicidades por tu boda no te pude felicitar antes—Sentía un pensar en su alma, era la mujer que amo o aún amaba no estaba seguro de eso.
—Me alegra mucho saberlo, Esteban te mereces ser feliz no olvides— Para luego despedirse, mientras &eacut







