Se supone que tenemos unas reglas básicas, las cuales rompemos constantemente, el deseo y las ganas de romperlas es mucho más fuerte.
Su lengua juega con la mía mientras me aprieta la cintura. No puedo evitar sujetarme de sus brazos estallado a la vez que correspondo al beso que me deja sin aire. Acabo de confesarle que me gusta y en parte es una gran verdad. Tengo miedo de confesarle la verdad, lo que nos une a su tio y a mi.
Pero lo cierto es que despierto pienso en él, dormida sueño con M