Estábamos mi madre, Mario, yo y Bianca todos en el salón de la casa de mi amiga hablando tranquilamente cuando escuchamos tocar al timbre de la casa poniendome muy nerviosa ya que pensaba que seguramente sería mi esposo buscandome, abrazandome mi madre dandome algo de tranquilidad. Cuando abrió la puerta Mario y lo vi volver al salón seguido de Kevin, nos quedamos él y yo mirándonos, no nos hizo falta hablar ya que nuestras miradas hablaban por los dos, me levanté del sofá donde estaba sentada