Después de decirnos el doctor lo que realmente le pasaba a mi padre, nos acompañó a las dos hasta la sala donde estaba acompañándonos también mi amiga Bianca al ser enfermera del hospital. Mientras mi madre besaba y acariciaba a su marido, mi amiga me cogió del brazo apartandonos hacia un lado de aquella sala
— Kevin esta esperandote en su coche, por eso está su padre aquí, Mario y yo te ayudaremos a que os veais los dos — me dijo
— Gracias Bianca, pero ahora me debo a mi madre, Kevin y yo hemo