45. Soy tuya
45. Soy tuya
Justin movió a sus hombres; rodearon el perímetro para evitar que los paparazzi llegaran a Nathan y a Layla. Los carros negros esperaban y el controlaba todo; no había nada que escapara, no podía darse el lujo.
Nathan y su esposa eran su prioridad.
El teléfono sonó mientras Nathan abordaba el vehículo que los llevaría al aeropuerto de Roma; lo ignoró no por placer, sino porque estaba en medio de un operativo importante.
Cuando los autos comenzaron a desfilar uno a uno, alejándose de