Capítulo 336
Era casi imposible para Camila sostener su mirada. Al final, decidió mentir. Sonriendo, negó con la cabeza y respondió:
—No, no te dejaré. Siempre estaré a tu lado.
—¿En serio? —Los ojos de Brandon se iluminaron. Fue como si rejuveneciera al oír su respuesta. Luego, la arrastró al comedor.
—Cociné tus platos favoritos para el almuerzo —dijo.
Una punzada de culpa azotó el corazón de Camila. Hizo todo lo posible por sonreír y se sentó a su lado en la mesa antes de elogiarlo.
—¡