53. La furia se mezcla con la impotencia.
POV. Arón
—¡Tráiganla! —ordena Jarek, su voz tan fría como el hielo, tan cortante que podría abrirme el pecho.
Mis ojos se abren con furia y un temblor recorre mi cuerpo.
El mundo se detiene. Todo. El aire, el tiempo, mi respiración.
Mi corazón se estrella contra mis costillas con una fuerza brutal cuando la reconozco: es ella... es mi madre… la mujer que me dio la vida.
Camina con la cabeza gacha, encadenada, arrastrando los pies. Los grilletes le muerden la piel hasta hacerla sangra