Capitulo 52.
Esa espantosa sensación de sentir que te están vigilando, de que alguien te asecha escondido tras las cortinas de la ventana de tu habitación, ese miedo de creer que al quedarte dormido ese monstruo que te vigila se aprovechará de tu vulnerabilidad para atacar…
Todo eso y más, me tienen los nervios de punta y no logro conciliar el sueño. Siento que en el instante en el que cierre los parpados, Rafael saldrá de las sombras y vendrá por mí, me ahogo de solo pensarlo.
Me senté en la cama con caute