Habían pasado cinco días, y Catherine no sabía nada de Franco, la boda estaba en puerta y ella estaba volviéndose loca.
_!Cinco! !Cinco días! Y Franco no aparece, estoy enloqueciendo Debora_ Le dice Catherine a su amiga desesperada.
_¿Ya los has llamado?.
_!Por supuesto que sí! Lo he llamado millones de veces, la estúpida de la sirvienta sigue diciéndome que no sabe nada, pero yo estoy segura que miente.
_Ya tranquila, mira tu sigue con la boda, no creo que te vaya a dejar plantada_ Le conte