Mientras que Lauren surgía de las cenizas, a Franco le pasaba todo lo contrario, a pesar de que estaba planeando su boda con Catherine, la felicidad no hacía parte de su vida, él vivía amargado, siempre de mal humor.
_!Mi amor! Ya llegaron las invitaciones para nuestra boda_ Le dice emocionada Catherine entrando al estudio con ellas en las manos.
Pero Franco ni siquiera la miró, él seguía con su mirada fija hacia el jardín, con una copa de whisky en las manos.
_Amor, te estoy hablando, Ya lleg