Alondra se quedó atónita.
—señorita Ferrero, venga conmigo por favor— pidió educadamente el abogado, ella mira Alondra con odió, quería decirle miles de cosas, pero eso complicaría la situación
Estando a una distancia.
—¿Se encuentra usted bien?— el abogado le pregunta
—si...
—¿Algo que quieras decirme?
—ella es la culpable, estoy segura
—descuide, junto al detective privado, tenemos unas pruebas que nos llegaron por parte del señor Teo
—Necesito que me informe por favor— pidió Emily fijando s