—se que me estás escuchando— habla Teo, porque ella está en total silencio, pero es porque ella no se esperaba que él la llamara, a Emily se le salen las lágrimas, aún la herida está abierta —hablame por favor— habla Teo en susurro
—¡Maldito infeliz!— exclama Emily furiosa, y luego empieza a fumar como loca, mientras las lágrimas se deslizan por sus mejillas
—dime todo lo que quieras Emily, se que lo merezco
—¡Cállate! Eres un cobarde Teo, pero de todas formas ¿Que podía yo esperar de ti? ¡No