CAPÍTULO 94: SOLO HAY UNA MUJER A QUIEN AMO.
CAPÍTULO 94: SOLO HAY UNA MUJER A QUIEN AMO.
Isabella leyó el mensaje y no respondió. Miró nuevamente las rosas, y la palabra “tíralas” quedaron atragantadas en su lengua. Sin embargo, la rabia aún bullía en su interior.
—¿Crees que con rosas vas a arreglarlo todo? Después de todo lo que pasó, ¿piensas que unas flores pueden borrarlo?
Agarró el bolso y las llaves de su auto, pasó como un vendaval y ni siquiera se molestó en contestarle a su secretaria. Cuando llegó al edificio de empresas Ashfo