CAPÍTULO 32: UN REGRESO INESPERADO.
CAPÍTULO 32: UN REGRESO INESPERADO.
Isabella, se giró bruscamente, tratando de ocultar su angustia.
―No es nada, solo… solo una llamada.
Sebastián se acercó dándole una mirada aguda.
―¿Lloras por nada? ―preguntó, secando una lágrima que caía por su mejilla.
Isabella se puso muy nerviosa. No podía decirle que su exmarido la había llamado y que le había dicho que tenía información de su hijo. Tenía miedo de cómo Sebastián reaccionaría. Se secó las lágrimas rápidamente y forzó una sonrisa.
―Bueno,