CAPÍTULO 19: UNA ENEMIGA DECLARADA
En el jardín de la mansión Ashford.
―¡Mi querida Coraline! ―exclamó Inesa con efusividad.
La madre de Sebastián se puso de pie y la abrazó-
―Querida, hasta que finalmente decides visitarme.
―Es que he tenido mucho trabajo. Pero aquí estoy como prometí. ―dijo Inesa sonriendo.
Acto seguido, la madre de Sebastián hizo una señal a una de las empleadas para que trajera té. Mientras se acomodaban, Inesa mencionó con delicadeza.
―Supe lo de Nicholas, es una tragedia p