CAPITULO 20: SUSPENDE LOS ANTICONCEPTIVOS.
Esa misma noche, Isabella se mudó al piso de Sebastián. Estaba relativamente cerca de la empresa y era extremadamente grande y lujoso. Isabella dio gracias al cielo de que, al menos, no tendría que verse demasiado en casa. Sin embargo, sus ilusiones se rompieron cuando la empleada le mostró su habitación.
―El señor Ashford ordenó que durmiera aquí ―explicó la empleada, abriendo las puertas a una habitación grande, hermosa y lujosa; un palacio de comodid