Mundo ficciónIniciar sesiónPOV KAEL
El teléfono parece un objeto demasiado humano para todo lo que llevo dentro.
Me siento en el borde de la cama de la mansión, con la ciudad lejana latiendo detrás del cristal, y miro la pantalla como si fuera un portal pequeño hacia Lyra. No puedo tocarla ahora, no puedo olerla, pero al menos puedo escribirle.







