Mundo ficciónIniciar sesiónPOV VELKA
Me pongo de pie despacio.
El despacho huele a poder viejo, a ambrosía derramada y a algo más que me raspa la garganta. Me limpio la comisura de los labios con el dorso de la mano sin vergüenza, sin prisa. Aquí nadie finge pudor.
Centurion se recuesta en la silla, cómodo, demasiado cómodo, con esa sonrisa ladeada que nunca llega a los ojos. No se moles







