Mundo ficciónIniciar sesiónPOV KAEL
Sigo en el claro.
La luna está alta, inmensa, brutal. No ilumina: vigila. Su luz plateada cae como una sentencia sobre nosotros, rebotando en la piel desnuda, en la tierra removida, en la sangre que aún huele a humano. Es tan blanca que duele mirarla demasiado tiempo, como si quisiera grabarse en la retina y quedarse ahí para si







