Desde que Camila se había ido de el lugar donde se suponía que iban a continuar la fiesta, Santiago se encontraba de total mal humor y es que simplemente no se podía creer que ella había preferido mil veces estar con Harry porque realmente eso era lo que había sucedido. Ella simplemente se había alargado y había mandado al carajo el contrato por querer ir con él. Y aunque se suponía que la fiesta de la boda ya había terminado, su responsabilidad era quedarse hasta el final para que la prensa pu