Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa señora Graciela y el señor Arthur se quedaron viendo muy tristemente.
— Niños, vayan a mi habitación, ahí tengo películas y pueden jugar lo que quieran — dijo la señora Graciela.
Los tres pequeños se fueron muy emocionados.
— Es hora de que alguien sepa el secreto que con tanto esmero hemos guardado — dijo el señor Arthur mientras lágrimas empezaban a salir.
*FLASHBACK*
*Hace 5 años atrás *
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