CAPÍTULO 13
Enrique Saldívar lanzó un fajo de billetes al centro de la mesa, provocando un murmullo de asombro entre los presentes. A su lado, una joven rubia reía mientras le servía más champaña. Enrique se sentía el rey de la ciudad.
Uno de sus compañeros de mesa, un hombre gordo y rubicundo llama